Remigración en Europa: qué propone realmente la teoría de Martin Sellner y en qué se diferencia el paradigma «Integración o ReImmigration»

En los últimos años el término remigración ha entrado con fuerza en el debate europeo sobre la inmigración. La idea se asocia principalmente al activista austriaco Martin Sellner, figura central del movimiento identitario europeo y antiguo dirigente de la Identitäre Bewegung Österreich.

Sellner ha desarrollado esta teoría en diversos textos y conferencias, especialmente en el libro Remigration: A Proposal, donde expone lo que considera una respuesta política a las transformaciones demográficas y sociales que, en su opinión, Europa ha experimentado durante las últimas décadas debido a la inmigración.

Para el público español, este debate no resulta ajeno. España ha pasado en pocas décadas de ser un país de emigración a convertirse en uno de los principales destinos migratorios de Europa. El crecimiento de la inmigración desde finales de los años noventa ha abierto un debate constante sobre integración, convivencia social y gestión de los flujos migratorios.

La teoría de la remigración intenta ofrecer una respuesta radical a estas preocupaciones. En la concepción de Sellner, la remigración no se limita a la expulsión de inmigrantes en situación irregular. Se trataría de un proyecto político más amplio destinado a revertir parcialmente los efectos de la inmigración masiva.

Este proyecto incluye diversas medidas: un control mucho más estricto de las fronteras, la revisión de los permisos de residencia concedidos en el pasado y programas de retorno dirigidos a inmigrantes que, según esta perspectiva, no se han asimilado plenamente a las sociedades europeas.

El argumento central es de carácter cultural. Según Sellner, las sociedades europeas estarían experimentando una transformación profunda debido a la inmigración procedente de regiones con tradiciones religiosas, lingüísticas y sociales diferentes. La remigración sería, en esta lógica, un instrumento para restaurar lo que él considera el equilibrio cultural histórico de Europa.

Sin embargo, dentro del marco jurídico europeo, este planteamiento plantea numerosas dificultades. Los Estados europeos están vinculados por un conjunto de garantías constitucionales y supranacionales, derivadas tanto de la European Union como de instituciones como el Council of Europe.

Estos sistemas jurídicos protegen derechos fundamentales como la vida familiar, la igualdad ante la ley y la estabilidad del estatus jurídico adquirido por quienes residen legalmente en un país. Por ello, cualquier política que plantee la expulsión masiva de personas que llevan años viviendo en territorio europeo se enfrenta inevitablemente a importantes límites jurídicos.

En este contexto ha surgido en el debate jurídico italiano un enfoque diferente: el paradigma «Integración o ReImmigration».

Este paradigma no interpreta la inmigración principalmente como un problema cultural o identitario. La considera ante todo un problema de gobernanza jurídica y social que debe gestionarse mediante reglas claras.

La idea central es sencilla: la integración debe convertirse en una condición verificable para permanecer en el país de acogida.

En este modelo no se evalúa el origen cultural o religioso de las personas. Lo que se analiza es su participación real en la sociedad. La integración se mide mediante elementos concretos como el trabajo, el conocimiento de la lengua y el respeto por el orden jurídico.

Cuando la integración se produce, el Estado tiene interés en estabilizar la situación jurídica del inmigrante, por ejemplo mediante permisos de residencia o formas de protección complementaria.

Cuando la integración no se produce, el sistema jurídico debe prever mecanismos ordenados de retorno al país de origen. Este proceso se denomina ReImmigration.

La ReImmigration no es un proyecto identitario ni demográfico. Se concibe como un instrumento jurídico para regular los flujos migratorios cuando no se cumplen las condiciones de integración.

La diferencia entre ambos enfoques es, por tanto, profunda.

La teoría de la remigración se centra principalmente en cuestiones de identidad cultural y transformación demográfica. El paradigma Integración o ReImmigration, en cambio, sitúa la integración individual como el criterio jurídico decisivo.

En otras palabras, no es el origen lo que determina si una persona puede permanecer en un país, sino su capacidad de convertirse en un miembro activo y respetuoso de la sociedad que la acoge.

Para países como España, donde la inmigración se ha convertido en una realidad estructural en las últimas décadas, esta perspectiva plantea una cuestión fundamental. El verdadero desafío no consiste únicamente en aumentar o reducir la inmigración, sino en hacer que la integración sea un proceso real, medible y jurídicamente regulado.

Mientras esta dimensión no se aborde de forma clara, las políticas migratorias europeas seguirán moviéndose entre dos extremos: sistemas que permiten la inmigración sin lograr gestionar la integración, o propuestas radicales que chocan con los principios fundamentales del Estado de derecho.

El paradigma Integración o ReImmigration intenta ofrecer una tercera vía: un modelo en el que la inmigración es posible, pero donde la integración se convierte en una condición jurídica clara y donde, cuando esta no se produce, existen mecanismos legales para el retorno ordenado.

Avv. Fabio Loscerbo
Lobbista registrado en el Registro de Transparencia de la Unión Europea – ID 280782895721-36

ORCID: https://orcid.org/0009-0004-7030-0428

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